Buen día, ¿cómo te va? Yo bien, hermoso, acá en un hermoso día, por fin vemos el sol, Pedro. Por fin rescatamos el sol. Exactamente, sí, sí, sí. ¿Cómo andás vos? Bien, querido. Escuchame una cosa, contame un poco esto tan bueno que me parece que en un momento dado que vos presentaste que vos presentaste tu cortometraje en la Casa de la Cultura, alguien te preguntó referente al tema de curso, de capacitación, etcétera, etcétera, y ahora aquí está la respuesta. Sí, Pedro, después de un poco de planificar y de pensar un poco cómo, a ver, yo me fui del pueblo hace 55 años, me fui a estudiar contaduría, año 72, dejo contaduría casi con la 16a y me meto con el cine en Santa Fe, que es un poco lo que me gusta más, lo que me siento como mucho más cómodo, y entonces como empecé a estudiar y un poco a filmar también, bueno, con ejercicios prácticos en Santa Fe, donde yo formaba parte del cine club Santa Fe, que es uno de los más antiguos del país, y en el año 80 me voy a Córdoba a trabajar en una revista que después terminó siendo Cine Clubismo, inauguramos el cine club La Quimera en 1981, con la dictadura todavía encima, y a partir de ahí como que empecé a trabajar más en lo que es la tarea pedagógica, en las prácticas de cine, con talleres de cine sobre la faz técnica, sobre la faz crítica, sobre el lenguaje, y entonces a partir de ahí como que empecé una carrera, una práctica docente importante que me llevó incluso hasta ser docente en la universidad, dentro del departamento de cine que existe ahí en Córdoba, entonces cuando uno vuelve al pueblo, como yo volví hace ya siete meses en la idea, era compartir lo que aprendí en estos años, uno aprende tanto de la vida, tanto de los afectos, de los sentimientos, de lo ideológico, de lo político y de lo humano sobre todo, yo aprendí a vivir por el cine, Pedro, y esa experiencia yo la quiero volcar en el pueblo donde nos criamos, un poco para transmitir esa experiencia a la gente que le interese, y de ahí un poco surge, junto con la gente de la Casa de la Cultura, surge esa idea de hacer un taller y de empezar a trabajar un poco en lo que es el lenguaje cinematográfico, aprender a contar historias a través del cine, y entonces bueno, eso es un poco lo que inicialmente en esta etapa de prueba digamos, vamos a empezar a hacer a partir de mañana sábado, Pedro. Bien, yo estaba viendo acá la gacetilla, esto es mañana, ¿ya arrancamos? Mañana arrancamos, sí, hay un pequeño cambio directamente en las clases, se van a hacer en la Casa de la Cultura, no en el VIP como habíamos programado, y entonces la gente que se interese, mañana sábado a las 15 horas vamos a estar ahí, en la Casa de la Cultura, como para hacer la primera reunión, un poco, y ver cómo trabajamos esta idea de contar historias a través del cine. Esto me dice para adolescentes de 12 a 18 años. Sí, exacto, vamos a abrir un poquito esa limitación si querés, porque de pronto una mamá también quiere ir con su hijo, por ejemplo, bueno, entonces vamos, o sea, lo importante es hacer una primera experiencia y después, como más adelante, ver de qué manera, mil disculpas, se pueden diagramar esos talleres como para gente adulta también. Sí, yo un poco, no soy muy amante, viste, como de juntar gente con diferencias etarias muy grandes, ¿me entendés? No, perfecto. Porque un poco, la problemática del adolescente es muy distinta a la del adulto, entonces como son dinámicas, son dos dinámicas de aprendizaje y de proyección de películas y de conceptos que no se parecen, y la experiencia de haber proyectado dos películas en el pueblo fue como muy importante porque eso es lo que me gusta hacer a mí, contar historias a través de un lenguaje que me gusta modificarlo, cambiarlo, que el lenguaje no sea un compartimento estanco, pasa como en la política también, según las ideas, aplicamos con las formas una forma que se apropia más a una dinámica o a una ideología que a otra. Quien determina la forma de la película es el tema, la temática, el objetivo, y entonces en función de eso se trabaja, Pedro. Bien, eso es mañana a las 3 de la tarde. Correcto, a las 3 empezamos ahí en la Casa de la Cultura, ayer hablando un poco con Moreira, que es el secretario de Cultura, pensábamos que la gente que quiera ir y no es adolescente también la vamos a recibir muy bien, Pedro. Me parece que hay que abrir puertas en este momento donde se cierran tantas, ¿no? ¿Qué pensás vos? No, no, perfecto. O sea, lo de mañana va a ser como decir, bueno, vamos un poco todos juntos a escucharlo a Juan José, cuál es lo que va a significar en este transcurso del tiempo el aprendizaje y la facilidad para los chicos, y entonces de pronto, bueno, luego sí empezarán directamente las clases, como vos decís por ahí, son ocho clases durante dos meses. Sí, sí, sí, sí, Pedro. Y hay otra cosa que también me interesa mucho es volver a las funciones públicas del cine, ¿me entendés? O sea, que comencemos a trabajar en una sala que nosotros, o yo la pienso como poner en marcha el VIP, esa sala que está un poco ahí parada, no se aprovecha, es una sala muy hermosa, y entonces como que convocar a la gente, suponete cada quince días para ver cine argentino, cine con diversas temáticas, cortometrajes, en fin, como que hay una puerta muy abierta que el pueblo, que un pueblo como el nuestro, con seis mil habitantes, como que puede empezar a tomar esa cosa que se olvidó de ir los sábados al cine. Nosotros, Pedro, cuando éramos chicos veníamos a Pata desde el Tambo, de mis viejos, para ver las películas a la Sociedad Italiana. A Pata veníamos, cinco kilómetros, bueno, en aquella época era el Club del Clans, Sandrini, bueno, esas películas populares, convocantes, digamos, ¿me entendés? ¿Vos lo que querés reeditar, diríamos, es una especie de cine de bate? También, Pedro, sí, sí, sí, es algo que se vuelve a usar, o sea, el cine es un medio de expresión humana, donde de pronto podemos contar historias desde nuestras propias historias íntimas, nuestras problemáticas en la familia, en las escuelas, como adolescentes, y hasta en la problemática social que nos acosa diariamente, Pedro. O sea, es una realidad, el cine debe servir para dejar testimonio de nuestro tiempo, ¿no? Bien. ¿Me parece? No, no. ¿Me parece? Yo decía los otros días que si en cuanto a lo que corresponde a noticias y a emprendimientos en San Gregorio, todos los días tenemos algo, ¿no? Perfecto. Mañana sábado tenemos lo tuyo, ahí, en la Casa de la Cultura, y luego a las seis y media de la tarde tenemos promoción 1976 y promoción 2001 en la Superior de Comercio, que tiene una muy buena sala, tiene una muy buena sala, pero lo que más me gustó de todo esto último, no es que lo otro no me haya gustado, es rescatar la sala del BIC que fue generada y creada para eso, y está plantada ahí, y bueno, sin la concurrencia de ningún tipo ni ningún sentido. Y además, en algún momento, alguna de las promociones de los chicos, con la cuestión de recaudar, daba películas, bueno, pero tiene que hacer una constante con la finalidad que ya sabemos que vamos a ir. Y recuperar el cineteatro de la sociedad italiana. Sí, sí, Pedro, eso es muy importante, es una sala muy hermosa, con capacidad para 400 espectadores, y hoy con las nuevas tecnologías, con un proyector, con la tecnología digital, se facilita muy mucho la tarea, ¿no? Ya no es como antes, que había que calcular las copias de 35 milímetros en bolsas que pesaban 20, 25 kilos, todo el traslado de las copias, los proyectores especiales, en fin. Como que me parece que la dinámica esa hay que abrirla en el pueblo a través de las nuevas tecnologías, Pedro. Es una forma también de vernos y de hablar sobre las problemáticas que nos acosan, ya insisto, sean individuales o sean sociales, o individuos que vivimos dentro de una sociedad con problemas a resolver. Bien, bueno. Bueno, vamos a encontrarnos mañana entonces. Dale, Pedro, yo te espero, y espero a la gente, o sea, sin problema, nos juntamos nuestros hijos o nuestros nietos, el papá, la abuela, y hablamos, yo voy a llevar una película también para ver los comienzos del cine, cómo se empezó a contar historias, en 1895, hablamos de 130 años atrás, Pedro. Cómo el cine marcó esa impronta en el mundo, y hay una cosa importante que lo he hablado estos días mientras promocionaba este curso, el 70% de lo que aprendemos en el cotidiano es visual, es en imágenes. Bien. Y el 30% es en sonido. Entonces, la imagen pega más, pega mucho, ¿no? Bueno, y hay que acompañarla, pero hay que hacerla también. Hay un dicho que dice que vale más una foto que mil palabras. Correcto, Pedro, sí, sí, sí, sí, es así. Bueno. Es así, Pedro. Yo te agradezco un montón por esta oportunidad, y avancemos, Pedro. ¿Cómo no? Muchas gracias. A vos. Muchas gracias. Un abrazo. Un abrazo. Hasta luego. Ahí estaba con nosotros Juan José Corazurreta, cineasta, es nuestro, es de San Gregorio, y estará, por supuesto, mañana, 8 de agosto, estará ahí en la Casa de la Cultura, a partir de las 3 de la tarde, para hablarnos de cine
