¿Te estábamos extrañando? No, si te llamé hace dos de día y no me daba a ocupar. Pero che, ¿cómo te va? Buen día. Buen día. No, ¿sabés lo que pasa? Te llamaba porque hoy hace 69 años que murió mi viejo. 69 años. Ah, negro, ¿cuánto tiempo ha pasado? Toda una vida. Toda una vida hecho. Che, ¿y cómo se llamaba el viejo? Santiago. Santiago, che. ¿Y cuál es la historia del viejo Santiago? A ver si vos la sabés. ¿Cuándo vino a San Gregorio? ¿Cómo vino? ¿Cómo fue todo eso? Contame, que es lindo escucharte. No, él vino, ¿viste? Estaba en la zarina. Sí. Y todo servido a la colimbi. No quería venir más al tambo, ¿viste? Ah, ¿estaba en un tambo tu papá? Claro, estaba en un tambo en la zarina. Ajá. Y no sé cómo el Santo Espíritu se enteró uno, Vitali, de que quería comprar algo acá, un negocio donde pudiera. Entonces se enteraron desde San Gregorio. Y le avisó. Y vino acá, hizo negocio, ¿viste? Y nos vinimos para acá. Che, negro, ¿y no sabías de quién era el negocio o no? Sí, estaba real en ese tiempo. ¿Real? Claro. Mirá. Mirá qué linda historia. Bueno, a ver, entonces, papá Santiago con mamá. El Pepe... No, no, bueno, bueno, sí, pero... O sea, la negra, vos, el Pepe... Cuatro eran, o seis. ¿Te fuiste, negro? Se me fue el Negro Sánchez. ¿Qué? Bueno. Bueno, después vamos a seguir hablando con él, ¿eh? Se me fue. Se me fue el Negro Sánchez. ¿Estás ahí, negro? Se fue, se fue el Negro Sánchez. Bueno. Mirá, mirá qué linda, mirá qué linda historia, ¿eh? Mirá qué linda historia. ¿Cuándo vinieron? Eran seis. Seis éramos. Papá, mamá y los cuatro hermanos. Claro. Mirá qué lindo. Y de tu mamá, o sea, te voy a ser sincero, de tu papá no me acuerdo, pero de tu mamá sí me acuerdo. Y no, ¿sabés qué pasa? Que nosotros, ¿sabés? Ahora, el 15 de octubre, hace 70 años que vinimos. ¿70 años? Claro, y él no alcanzó a vivir un año, ¿viste? No llegó al 15 de octubre a hacer un año, por eso, bueno, muchos no lo conocieron, ¿viste? Porque no alcanzó a vivir unaño acá. Claro, claro, claro, claro. Sí, yo de tu mamá me acuerdo clarito. Sí, mamá sí, porque murió en el 88, ¿viste? Claro. Negro, y después, eso, el negocio que era de Real. Sí. O sea, ustedes después lo modificaron. Sí, sí, lo bajamos todo, ¿viste? Sí, yo de esa esquina me acuerdo, sí. Sí, lo bajamos en el año 80, más o menos, porque yo entré en el 78 a la comuna y hacía dos, tres años, porque me acuerdo que Bonet me ayudó, ¿viste?, para muchas cosas, para hacerlo esto. Claro. Sí. Un lugar hermoso, y ahí estaban los carnavales en la esquina. Claro. ¿Eh? Estaba en un tiempo, ponían ahí, sí, yo atendía, le ayudaba a atender, ¿viste? Donde está Trilla ahora, y era el bufé. Claro. Y yo le ayudaba, yo fichaba a los mozos. Claro. Sí. Y el Toto y el Pepe toda una vida ahí, ¿eh?, con la bandeja. Sí, sí, y el Pepe que más tuvo, prácticamente cuando vinimos fue que arrancó fue él, porque yo me vine como un mes antes para practicar, para conocer, yo viví como un mes antes que vinieran ellos. Claro. Y después ya lo agarró el Pepe porque yo me fui a trabajar, ¿viste?, yo. O sea que ya el bar de Real lo siguieron trabajando, Santiago, tu papá, tu mamá y ustedes lo siguieron trabajando, menos vos que te fuiste a laburar. Claro, claro, y yo le ayudaba igual, porque viste, los domingos ahora le ayudaba. Bueno. Pero yo, viste, que trabajé en varios lados, así que fui a Orgen, en Orgen estuve tres años. Ah, mirá. Toda esa línea, viste, de acá de Morgan, todo eso, estuve trabajando, después tuve un año trabajando en Alberdi. Ajá. Y cuando se terminó el trabajo, el ingeniero me quería llevar a Formosa. Ah, la pucha. Viste, y mi vieja no me quiso dar nada. Entonces yo manejaba en ese tiempo la ambulancia, los sábados y los domingos, la ambulancia de los Leones. Sí, sí, me acuerdo de eso. Claro, yo 17 años manejé ambulancia, 14 en la comuna y 3 en los Leones. ¡Pah! Sabés la historia que tengo yo con la ambulancia. ¿Y el colectivo? Y el colectivo lo empecé a manejar, por eso justamente, te cuento, mi vieja fue a hablar, Pedro Cocor era el presidente de los Leones, entonces fue a hablar a ver si me conseguía trabajo para que yo me quedara acá, para que no me fuera a Formosa. No quería saber nada que la vieja que te fuera. No quería saber nada. Entonces, Cor fue y habló con Monet, dijo sí, ningún problema. Pero claro, yo ganaba en ese tiempo con el de mil pesos.Claro. Y la comuna pagaba, no sé si 700. Entonces, Pedro Cocor habló en la caja de créditos y a ver si yo me podía ayudar para la ambulancia. Sí, los 300 pesos esos me los pagaba ahí la... ¿La caja de créditos? La caja de créditos pagaba 300 pesos y 700 la comuna. Mirá, mirá, y ahí andabas en la ambulancia. Sí, yo andaba, pero Monet me puso como chofer, ¿viste? Por eso yo estuve bien siempre, porque Monet me dijo, bueno, yo te voy a poner el chofer. Claro. Y yo, viste, ahí manejé el colectivo, la chata, fui varias veces a Santa Fe. Y ahí le subiste al colectivo y trajiste todos los vagos esos que venían a estudiar. Los vagos, esos varios años traje los vagos. Y otro día te llamaba porque, viste, las peñas las llevamos a todos lados nosotros. Claro que sí, sí, eso me acuerdo. Sí, yo a la Cumer fui varias veces con la multuadora. Mirá, con la Peña de Triunfo. La Peña de Triunfo y después llevaba a la Peña de Gorocito también. Claro, claro, claro, la Peña de Gorocito. Ahí Amalia está escuchando y debe saber que era cierto. Claro. Yo sabía que todos las ganaban. Y una vez fuimos a Carmen de Areco con la Peña de Gorocito. Dos días estuvimos. Mirá. Yo sabía que estaban los hermanos Ábalos. Oh, qué lindo. Y claro, se quedaron, se tatuaron ahí y se quedaron mirando. Yo me acerqué y los saludé, viste. Y salió a conversar. Digo, ya estos muchachos están mirando. Dice, ¿saben por qué los miramos? Dice, unas bailan bien, otras están bailando, bailaban con botas de potro. Sí. Dice, hace años que nos vemos bailar con botas de potro. Dice, que van muy bien bailando con las botas de potro, decían los tipos, viste. Mirá, o los hermanos Ábalos. Sí. Mirá qué lindo. Sí. Qué historia hermosa, ¿no? Sí. Yo con la embresa estuve, viste. ¿Y qué hacen ahí? ¿Qué hacen en la mesa? ¿Se hacen trampas con los porotos los que van a jugar al truco ahí, al codillo o no? No, no. Ahí ahora no se juega más, Pedro. No. Allá abandonó, viste. Se terminó todo. Antes corríamos, nos empujábamos la comida al mediodía para llegar temprano al club para agarrar una mesa. Sí, ahora se terminó todo.Claro. Pero es tradicional. ¿Cuánta gente pasó por el bar de Los Sánchez? Sí. ¿Eh? Sabés cuántas, ¿no? Los grandes, grandes, viven pocos. Claro. Los que pasaron por acá. Mirá qué lindo. ¿Siempre un Gancia, un Bermud? Sí. ¿Eh? ¿O una Ginebra? Sí, sí. Siempre algunos vienen, pero no es lo real. No, no. No, ni a los clubes tampoco, viste, que no van más. Y todos, fíjate qué boliche quedó. No quedó para nadie ningún boliche. Nadie, nadie. Quedó lo del Negro Sánchez. Nada más. Bueno. Bueno, Pedrito. Te mando un cariño. Gracias por la historia. Chao, viejo. Chao, querido. Chao. Qué hermosura, che. Qué hermosura. Viste que la historia está. Hay que contarla para no perderla.
